Dietas después del verano y efecto yoyó
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“Refréscate sano este verano”

Quedan pocos días para terminar el verano y estoy segura que la mayoría hemos intentado disfrutar, lo que hemos podido. Algunas ya, de vuelta a la rutina y otras, como yo, deseando las vacaciones.

Durante las vacaciones solemos comer en exceso o por encima de nuestras necesidades, del mismo modo que en navidades y fiestas varias. El salir fuera de casa a comer normalmente ya nos incita a comer más, por lo menos en mi caso. ¡Y es que todo tenemos que celebrarlo alrededor de la mesa! Es nuestra cultura ¿Qué le vamos hacer? 

Cuando nos excedemos, aparece la pesadez de estómago, hinchazón o incluso unos kilos de más. Cuántas veces has dicho, después del verano me pongo al día con la alimentación, se acabaron los fritos, las salsas, las cervecitas, los dulces… ¡Voy a perder lo que he recuperado estas vacaciones!

Pues bueno, ¡STOP! para todas aquellas mujeres que estén pensando en hacer restricciones en su alimentación, bien sea sobre algún tipo de alimento o empezar a comer muy poca cantidad, para perder esos kilitos de más de forma rápida. ¿Y por qué? Porque se debe tener en cuenta de qué manera se quiere perder peso, con qué rapidez y a costa de qué. Es decir, recurrir a dietas restrictivas para obtener una pérdida de peso rápida no es la solución y menos a costa de poner en peligro la salud.

 A groso modo, cuando realizamos restricciones extremas de energía, el cuerpo se adapta mediante una rápida disminución del gasto energético total diario (GET: energía que necesitamos al día para mantener nuestras funciones vitales y de actividad física) para conservar la energía y mantener la homeostasis (equilibrio corporal). Se ha observado, que la reducción del gasto energético total después de una pérdida exagerada de peso, puede durar varios años y perjudicar el mantenimiento a largo plazo de la pérdida de peso. Aparece el efecto rebote o yo-yo, que no es más que un ciclo en el que empiezas la dieta restrictiva y acabas recuperando el peso perdido, más unos kilos de más. La transición suele ser, recuperación del peso durante el primer año y durante los 2 a 5 años posteriores, se supera el peso previo a la intervención dietética. 

Además, dicha restricción puede alterar la secreción de hormonas que regulan el apetito y la saciedad (grelina y leptina) entre otras. Se cree que impulsan la ingesta incontrolada de alimentos y la frecuencia y tamaño de las comidas. Estas alteraciones pueden durar hasta 1 año.

Acude a una dietista-nutricionista colegiada para que te asesore a perder peso paulatinamente, manteniendo una alimentación equilibrada, saludable y nutritiva, acompañada siempre de ejercicio físico. Todo esto te ayudará a conservar tu salud, obtener tus objetivos sin restricciones que solamente van a alterar tu cuerpo y tu mente.

Está genial que disfrutemos comiendo alrededor de una mesa y rodeados de amigos y familiares, pero es importante ser conscientes de las cantidades y del tipo de alimento que elegimos.

Te animo, y cómo siempre recomiendo en consulta, deberás ser tú la que fomente en tus encuentros, el consumo de recetas saludables. ¡Pásate por los directos en la cocina de nuestro perfil de Instagram y coge ideas!

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