Alimentación y Artritis Reumatoide
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“Refréscate sano este verano”

Hoy hace 25 años que se celebra el día Mundial de la Artritis Reumatoide (AR), una enfermedad autoinmune crónica. Desde Aliméntate Mujer queremos contribuir facilitando información, para mejorar la calidad de vida de estos pacientes. 

Cuando se padece esta enfermedad, aparece a priori hinchazón y dolor en las articulaciones sobre todo, en manos y pies, aunque suele aparecer también en rodillas y codos. Además, la columna en ocasiones tampoco se libra. A la larga, aparece un deterioro progresivo provocando deformidad y pérdida de movilidad. 

La causa es desconocida. Aunque, se sabe que los factores ambientales y el estilo de vida juegan un papel importante. Pueden acelerar o agravar la enfermedad potenciando la inflamación. ¡Vamos a nombrar algunos de ellos!

En revisiones sistemáticas de ensayos clínicos, se ha observado una disminución del dolor cuando se gestiona el estrés y la ansiedad. En relación al ejercicio físico, se determinó que el de tipo aeróbico (ir en bicicleta, caminar, nadar…), disminuye el dolor y aumenta la calidad de vida. Y el ejercicio de fuerza (sentadillas, planchas, flexiones…) no se queda atrás, potenciando la fuerza y la capacidad funcional, disminuyendo la discapacidad.

¿Qué podemos hacer l@s Dietistas-Nutricionistas para ayudar a los pacientes con AR?

Formamos parte del equipo multidisciplinar, aportando medidas dietéticas encaminadas a disminuir el proceso inflamatorio, para paliar los síntomas y signos de la enfermedad.

La obesidad provoca inflamación y en un estudio, se observó que la obesidad aumentaba el riesgo de aparición de la enfermedad y una disminución de la eficacia farmacológica de enfermedades autoinmunes.

En AR, la base de la enfermedad es la autoinmunidad, se debe evitar a toda costa una desnutrición que va a deprimir el sistema inmunitario. Cuando hablo de desnutrición, quiero decir mantener un estado nutricional óptimo a expensas de una dieta densa en nutrientes. 

Se ha propuesto la influencia de la Dieta Mediterránea en la prevalencia de la AR y su actividad, por el consumo de antioxidantes, por el perfil lipídico con carácter antiinflamatorio y la modulación de la microbiota intestinal. Se apuesta por una alimentación rica en ácidos grasos omega 3, polifenoles, fibra dietética y alimentos fermentados (probióticos). Obviando la carne roja y la sal ya que tiene un efecto negativo en el desarrollo de la AR.

Ayer, realicé un artículo sobre la inflamación corporal. Indiqué factores potenciales y por dónde empezar para mejorar dicha inflamación.  Si no has tenido tiempo de leer el artículo, ¡te aconsejo que lo hagas! Ya que puede servirte de guía si padeces AR. 

¡Cada paciente es un mundo! Hay que estudiar el caso en profundidad para establecer unas pautas dietéticas personalizadas, pero con estas indicaciones generales se puede empezar a realizar cambios para mejorar la enfermedad. 

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